Producción con los más altos estándares de calidad, certificado por normas HACCP.

 
 

PRODUCCIÓN

Los vinos blancos se obtienen a partir de la maceración de las uvas que son prensadas y el mosto fermentado en cubas de acero inoxidable a temperaturas entre 14 y 16°C, durante 15 días, con el fin de atenuar la pérdida de finos aromas debido a la liberación de CO2. Más tarde, el vino es clarificado, estabilizado y filtrado, obteniendo un vino límpido y de color brillante, que junto a sus características físico-químicas y organolépticas, logran un producto de calidad superior.
Los vinos tintos inician su proceso con la fermentación del jugo de uvas en contacto con sus pieles,
en cubas de acero inoxidable durante 10 días. La temperatura de fermentación es cercana a los 30°C, facilitando la extracción de los compuestos fenólicos que son entregados al vino en sus características de color, aromas y cuerpo. Posteriormente son clarificados, estabilizados y filtrados sutilmente.
En los vinos Reserva, posterior a la fermentación alcohólica, sus pieles continúan con una maceración para incrementar su carácter. Ésta se prolonga hasta el inicio de la fermentación maloláctica, cuando el vino es enviado a barricas de roble francés y americano.